hacía unos cuantos días que no me veía. Se había ido al exterior por fin, después de muchas vueltas, preso de esa estructura insoportable, esa incapacidad para la aventura, para lo nuevo. Anoche lo volví a ver, no recuerdo si me saludó con un beso. A veces hasta olvidaba mi cumpleaños. Me reprochó que faltaba comida. Me quedé pensando porque me relaciono así con algunas personas. Creo que cada vez tengo más respuestas a ciertas cuestiones.
Estados esquizofrénicos, delirantes, vacíos, premenstruales y lo que vaya saliendo en la marcha hacia no sé donde
sin título
martes, 11 de marzo de 2008
Publicado por Alelí en 23:59
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario