A algunos les pinta melancolía a otros indiferencia, a algunos los invade el famoso espíritu y otros se dejan llevar por la fiebre del consumo y compran regalos a diestra y siniestra. La mayoría comemos como cerdos y nos emborrachamos para matar la melancolía por esos q se fueron o para soportar a la parentela que supimos conseguir. Antes era distinto, antes las navidades eran de confites de colores, lucecitas, cohetes y estrellitas brillantes. Era esperar las 12 con una ansiedad desmedida y correr al arbolito a abrir regalos q hasta creiamos q un tal papa noel nos traia solo si habíamos sido buenos y obedientes.
Quiero q mi papá me encienda una estrellita y correr con mi vestido blanco haciendo circulos luminosos en el aire. Feliz navidad. Mágica navidad.

