Si, te sentís sola, y bueno, todos estamos solos en esta vida, es así. A mí me parece que vos deberías tomar una medicación, yo no veo que la terapia te esté funcionando, estás cada vez más flaca, ojerosa, angustiada, desmotivada; ayy por favor! sos igual de terca que tu padre, nunca quieren tomar una pastilla!! Madre con sus consejos/sentencias y todo en tono de reto. A veces me pongo a pensar que el amor de una madre es bien heavy, o por lo menos de la mía. Ella sufre porque su hija sufre y en afán de ayudarme, su mecanismo es no poder manejar la situación entonces reto y mando por las dudas en medio la frase “sos igual a tu padre” o “acordáte que tenés antecedentes genéticos de depresión“ o en otras palabras, “estas condenada a la depresión. Ojo“.
Ja ja. Y si, me río, a estas alturas.
Venía en el colectivo rumbo al centro de la terapia con los ojos hinchados como sapos y la mirada perdida. Es que uno sale de terapia aturdido, como revuelto, como saliendo de una anestesia uno va tratando de rearmarse, juntando los pedazos, las frases, ideas, recordando los retos o bajadas de línea de la terapeuta y en eso viene el A6. Subo, la gente me mira, estoy medio paranoica y con la autoestima hecha mierda me digo, pero que me miran me miran, encima estoy parada en el medio del colectivo, esos nuevos que tienen espacio en la mitad para las sillas de rueda; y ahí voy desmembrada y expuesta a la mirada de los otros. Llama madre: como te fue?, como te sentís? , yo hablando fuerte por el ruido del colectivo y peleando contra el nudo en la garganta: me fue bien, bah mal, no sé, la psicóloga me ve muy angustiada, le preocupa que no pueda concentrarme en el trabajo, que me cueste dormir, estoy con un pico de strees emocional y laboral y me derivo a un psiquiatra, tengo que tomar alguna medicación. (Levanto la vista y todo el colectivo mirándome). Madre: que bien hija, vas a ver que te va a hacer bien, quizás tengas que tomar un ansiolítico un tiempo hasta que te sientas mejor. Yo: mamá te corto, estoy en el colectivo, después hablamos. Paranoia a la décima potencia por la mirada de los otros. “Los otros” son normales me digo, la loca chiflada hipersensible soy yo y “los otros” capaz tengan verdaderos problemas, o no, o sean hiper felices con nada. Cualquier variable me hace sentir mal. Llego al depto y me miro en el espejo, ahí empiezo a entender un poco más, la azafata del tren fantasma de un contingente de asesinos seriales o potenciales suicidas soy yo con esa cara. Me río.
Estos días así como me río lloro. Así de bipolar.
Y me quedo pensando. Cuanto prejuicio que hay todavía con la palabra terapia, psiquiatra, psicólogo, tratamiento, ansiolítico, ataque de pánico, necesito ayuda, estoy mal.
Nos cuesta hacer frente. Pero la hipocresía es siempre mas dañina.
Yo estoy empezando a aprender a ser sincera.
Sobre todo conmigo misma.
Estados esquizofrénicos, delirantes, vacíos, premenstruales y lo que vaya saliendo en la marcha hacia no sé donde
pasajera en trance
lunes, 18 de julio de 2011
Publicado por Alelí en 17:20 2 comentarios
vértigo
viernes, 15 de julio de 2011
A veces medimos ciertos parámetros de como son o deberían ser las cosas con las reglas que mas nos convengan para justificar la no toma de decisiones, o un estado crónico, o la cobardía, inseguridad o como mejor nos plazca llamar a un no estado. Así entonces, uno puede seguir inmerso en la mierda/comportamiento crónico, no estado, total "soy coherente con mi modo de pensar/actuar". En el durante se daña gente que uno quiere, se descuidan personas y relaciones, pero seguimos coherentes con nuestro discurso hasta el final. Hasta quedarnos solos y ver las cosas con la claridad necesaria para darnos cuenta de que a veces nos comportamos como tremendos idiotas. En ese momento quizás ya es tarde para ciertas cosas. Lo absurdo de todo esto es que uno tiende a repetir estos mecanismos hasta el infinito, como si no tuviese la capacidad de aprender de sus propios errores, de cuidar al que quiere, preservarlo, de bajar un cambio o dos a tiempo. Tampoco es tan difícil. Pero está eso del discurso y de la pelotudez del ego desmedido (que para mí no es mas que una bruta inseguridad) que hay q sostener en nombre de no sé qué y a costa de todo se ve.
Hay mucha gente que grita y no dice nada.
Hay mucho inmaduro emocional pululando por ahí.
Estado del tiempo: primavera en pleno invierno.
Estado del espíritu: bipolar.
Pronóstico para el dia: vivir, qué mas.
Tengo que salir, me espera un día agotador de trabajo, tengo que relevar un depto, ver muebles, comprar plantas, ver a una amiga, ir a un local de luces, comprarme botas, medias negras con puntitos, una pollera ajustada a rayas, dejar tarjetas personales en un local de muebles y tomarme un colectivo a mi pueblo o quedarme y tener una cita (dilema, dilema)
y aca estoy tomando mates y filosofando sobre los otros.
irresponsablemente ilusa.
Publicado por Alelí en 9:27 2 comentarios
nunca lo sabré
miércoles, 13 de julio de 2011
Me estaba acordando hoy de mis libros "Elije tu propia aventura", llegaba el momento de decidir y elegias entre dos opciones, a la larga o a la corta salías airoso como un héroe o morías de la forma mas patética. Poco importaba, con el ego un tanto herido yo volvía sobre mis pasos y terminaba en un laberinto de historias y múltiples opciones, salidas y decisiones hasta que vivía todas las posibles combinaciones/desarrollos/finales de la "propia aventura".
Quizas mal acostumbrada a una infancia marcada por múltiples opciones hoy vuelvo sobre momentos de mi vida y a modo de delay me pregunto...¿que hubiese pasado si?
...y encuentro tan injusto eso de tener sólo una opción para todo...
Publicado por Alelí en 20:14 0 comentarios

