Me duermo llorando y digo, no quiero estar mal, no quiero estar mal, no quiero estar mal,. Después en un minuto exacto de lucidez me digo, voy a estar bien, voy a estar bien, voy a estar bien. Como creyendo internamente que uno pide convencido y el universo le concede. Decir quiero estar bien es descreer, decir voy a estar bien es convencimiento. Ponéle. Quiero que se me pase la angustia rápido. Mágicamente. Paso en un santiamén de estar bien a sentirme una cucaracha. Creo estar sobrevolando el último grado de bipolaridad, pero bueno, ya estuvimos tantas veces en estos lugares o no lugares que deberíamos estar acostumbrados, pero curiosamente no. Eternos masoquistas novelezcos. Andrea del boca a la altura de un poroto.
Estados esquizofrénicos, delirantes, vacíos, premenstruales y lo que vaya saliendo en la marcha hacia no sé donde
la novela de la tarde
martes, 17 de mayo de 2011
Publicado por Alelí en 12:53 0 comentarios
Etiquetas: realidad
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